El llamado lapsus freudiano en contextos forenses: qué es, qué no es y cómo aplicarlo con rigor El llamado lapsus freudiano en contextos forenses: qué es, qué no es y cómo aplicarlo con rigor
Tabla de contenidos
- Por qué nos importa en entrevistas y poligrafía
- Definición operativa: “lapsus freudiano” vs. simple error del habla
- Tres formas clásicas del lapsus (y ejemplos neutros)
- Explicaciones alternativas desde la ciencia cognitiva
- Riesgos de interpretación: sesgos, teatro del interrogatorio y sobrelecturas
- Aplicación responsable en la práctica profesional (pre-test, test, post-test)
- Mini-casos aplicados (anónimos)
- Tabla de decisiones: qué anotar, qué explorar, qué evitar
- Ética, QA/QC y cadena de custodia del dato conductual
- Preguntas frecuentes
- Conclusión
1) Por qué nos importa en entrevistas y poligrafía
En una conversación investigativa —y más en un pre-test de polígrafo— los deslices verbales captan la atención del entrevistador. Pero no todo desliz es “lapsus freudiano” ni todo lapsus revela una intención oculta. Entender qué significan y qué límites tienen permite evitar diagnósticos apresurados y sostener decisiones éticas, técnicas y defendibles.
2) Definición operativa: “lapsus freudiano” vs. simple error del habla
Llamamos lapsus freudiano (parapraxia) a un desliz verbal o de memoria que, según la tradición psicoanalítica, expresa contenidos no conscientes (deseos, conflictos, ideas reprimidas).
En la práctica profesional distinguimos dos planos:
- Plano psicodinámico (hipótesis): el desliz podría vincularse a contenidos latentes.
- Plano psicocognitivo (observación): el desliz puede explicarse por carga atencional, competencia lingüística, priming, interferencias, fatiga, etc.
Regla de oro profesional: un lapsus nunca es prueba por sí misma. Es un dato de entrevista, que se documenta y se contrasta con otros elementos (declaraciones, evidencias, trazos fisiológicos, cronología).
3) Tres formas clásicas del lapsus (y ejemplos neutros)
- Olvido ligado al deseo
Olvidas reiteradamente un recado poco agradable; “casualmente” no recuerdas abrir el parte de incidencias al final de jornada.
- Olvido ligado a represión
Una persona evita —sin saber por qué— el apellido de alguien que le evoca una vivencia aversiva antigua.
- Desliz verbal (blunder)
Sustitución de una palabra por otra (“invasión de X” en vez de “invasión de Y”).
Los medios difunden ejemplos de figuras públicas que corrigen al instante. Interpretar intención a partir de un solo desliz es arriesgado; como profesionales, anotamos el hecho y seguimos el protocolo.

4) Explicaciones alternativas desde la ciencia cognitiva
Además de la lectura psicodinámica, la psicología cognitiva ofrece modelos no intencionales:
- Producción del habla: competencia léxica de 20–35 mil palabras → la activación parcial de redes semánticas facilita sustituciones fonéticas/semánticas.
- Proceso irónico (Wegner): a mayor intento de no pensar en un contenido, más probable su intrusión.
- Priming y distracción: estímulos recientes (una noticia, un rótulo, un recuerdo activado) sesgan elecciones léxicas.
- Carga y fatiga: estrés, multitarea y presión temporal ↑ tasas de error.
- Accidentes de memoria episódica: confundir fechas, nombres o ubicaciones cercanas (efecto “falsa familiaridad”).
Implicación práctica: un lapsus puede tener significado, pero no debemos asumirlo. Se integra como indicio débil hasta que converge con otras fuentes.
5) Riesgos de interpretación: sesgos, teatro del interrogatorio y sobrelecturas
- Sesgo de confirmación: ver “lo que esperamos ver” en un desliz.
- Teatro del interrogatorio: magnificar un error para presionar es antiético y erosiona la validez del proceso.
- Sobrelectura clínica: atribuir motivaciones profundas sin base convergente.
- Efecto halo/estigma: un lapsus llamativo puede contaminar la valoración de todo el relato.
Antídoto: protocolo claro, lenguaje neutral en actas, y decisiones apoyadas en convergencia de evidencias (no en un solo indicio llamativo).
6) Aplicación responsable en la práctica profesional (pre-test, test, post-test)
Pre-test (entrevista preparatoria)
- Registrar literalmente el desliz (entrecomillado, hora/minuto).
- No interpretar in situ. Pedir aclaración neutral: “¿Podría reformular?”
- Valorar confusores: fatiga, distracciones, carga emocional, medicación declarada (ansiolíticos/antihipertensivos), idioma no nativo.
- Ajustar wording de preguntas si el lapsus revela ambigüedad o términos polisémicos.
Test (adquisición psicofisiológica)
- Un lapsus no modifica el protocolo salvo que implique no comprensión del ítem.
- Si el desliz sugiere confusión semántica, pausar, reexplicar y reanudar con cronometraje consistente.
- QA/QC: anotar incidencias para trazabilidad.
Post-test (análisis y comunicación)
- Integrar el lapsus como dato cualitativo secundario.
- Scoring e interpretación se basan en trazos y reglas de decisión de la técnica (CQT/CIT).
- Informe: describir sin adjetivos, evitar inferencias sobre “intenciones ocultas”. Mantener cadena de custodia de notas y audios.
7) Mini-casos aplicados (anónimos)
Caso A — Sustracción en horario acotado
Durante el pre-test, el examinado dice “caja B” al hablar de la “caja A”. Reformula bien tras la aclaración.
Gestión: se documenta el lapsus y se revisa que las relevantes definan lugar/tiempo con precisión. En el test, trazos limpios; scoring no sugiere reactividad en relevantes. Conclusión: el desliz no tuvo valor diferencial; se mantuvo como nota de contexto.
Caso B — Conflicto laboral y nombre propio
La entrevistada repite el apellido de una jefa anterior al referirse a la actual (apellidos similares).
Gestión: posible priming por similitud; se evitan formularios con apellidos y se usan roles/cargos en las preguntas para reducir confusión. Resultado inconcluso por calidad irregular; se reprograma.
Caso C — CIT con detalle crítico
En CIT, el sujeto verbaliza por error el color de un objeto clave antes de que aparezca en las alternativas.
Gestión: se suspende esa serie por contaminación de estímulo, se documenta y se diseña un nuevo detalle crítico no revelado.

8) Tabla de decisiones: qué anotar, qué explorar, qué evitar
| Situación con lapsus | Acción técnica | Evitar |
| Desliz aislado, rápida autocorrección | Registrar literal y hora; no inferir motivos | Etiquetar como “confesión velada” |
| Desliz que revela ambigüedad del ítem | Re-redactar pregunta; confirmar comprensión literal | Mantener wording confuso |
| Reiteración de mismos deslices | Explorar carga, fatiga, idioma, estrés; considerar reprogramar | Forzar continuidad con mala calidad |
| Lapsus que contamina CIT | Anular serie y diseñar nuevo detalle crítico | Continuar como si nada |
| Lapsus usado para presionar | Prohibido: antiético y poco fiable | Escalar coerción/amenazas |
9) Ética, QA/QC y cadena de custodia del dato conductual
- Voluntariedad informada y explicación de límites del método.
- Lenguaje neutral en actas; nada de rótulos como “reveló su verdad”.
- QA/QC: cronometraje, control de artefactos, verificación de equipo, segundas opiniones cuando proceda.
- Custodia: conservar audio/transcripción con marcas temporales; proteger datos personales; trazabilidad de quién registró/analizó.
10) Preguntas frecuentes
¿Un lapsus “traiciona” al examinado?
No necesariamente. Es un dato que puede apoyar hipótesis solo si converge con otros elementos.
¿Debo confrontar el lapsus?
No. Mejor clarificar sin tono acusatorio y continuar. La confrontación añade reactividad inespecífica.
¿Y si ocurre durante el test?
Pausa breve, reexplicación si compromete comprensión, nota de evento y reanudación estandarizada.
¿Puede ser útil en el informe?
Sí, como hecho descriptivo contextual, nunca como prueba de intención.
11) Conclusión
El lapsus freudiano existe como fenómeno, pero su interpretación forense debe ser prudente. En evaluación de credibilidad, su lugar es el de dato complementario: se anota, se controla (si afecta comprensión) y se integra con cautela en el análisis global. La calidad del trabajo está en preguntas claras, adquisición limpia y decisiones transparentes bajo estándares profesionalmente reconocidos. Sin convergencia de evidencias, un lapsus es solo un desliz.