Más allá del mito: razones psicológicas para aceptar un polígrafo siendo culpable

Más allá del mito: razones psicológicas para aceptar un polígrafo siendo culpable

Tabla de contenidos

  1. Propósito y alcance
  2. Marco ético y operativo (voluntariedad, QA/QC, límites)
  3. Motivaciones psicológicas: del exceso de confianza a la autojustificación
  4. Presión situacional y gestión de imagen: cooperar para “parecer inocente”
  5. La apuesta al error: expectativas sobre fallos y resultados inconsistentes
  6. Estrategia legal: cuándo y para qué puede interesar al acusado
  7. Qué debe hacer el examinador: pre-test, test y post-test ante estas motivaciones
  8. Tipologías prácticas y cómo gestionarlas (tabla)
  9. Mini-casos aplicados (anónimos)
  10. Errores frecuentes y cómo evitarlos
  11. Conclusión

1) Propósito y alcance

Este artículo explica por qué alguien potencialmente culpable dice “sí” a un polígrafo y cómo convertir ese “sí” en un proceso ético, estandarizado y útil. Está dirigido a estudiantes y profesionales de psicofisiología forense y a solicitantes privados.

2) Marco ético y operativo (voluntariedad, QA/QC, límites)

  • Voluntariedad informada: sin coacción ni promesas. Se pacta quién conoce el resultado y para qué.
  • Límites técnicos: el polígrafo no “detecta mentiras” por sí solo; registra reactividad diferencial ante preguntas operativas (tiempo/lugar/conducta).
  • QA/QC: checklist de sala, control de confusores (sueño, dolor, medicación declarada), intervalos regulares, series replicadas, informe neutral y trazabilidad.

3) Motivaciones psicológicas: del exceso de confianza a la autojustificación

Exceso de confianza (overconfidence)

  • Cree poder “controlar” respiración/EDA/cardio o “actuar” serenidad.
  • Subestima la estandarización temporal y la coherencia intercanal exigidas.

Conocimiento (parcial) de contramedidas

  • Ha leído “trucos” y espera que funcionen.
  • Ignora que patrones no naturales y artefactos quedan documentados y pueden conducir a inconclusos o repetición de series.

disonancia cognitiva / autoengaño

  • Reetiqueta la conducta (“no fue infidelidad, solo chats”, “no fue robo, fue préstamo”).
  • Si cree su propia narrativa, anticipa baja amenaza ante la relevante y acepta.

Necesidad de cierre emocional

  • Quiere “acabar con el tema”, aunque el resultado no le favorezca.
  • El rito del examen reduce ansiedad a corto plazo (descuento del futuro).

Negación/autojustificación

  • Minimiza la conducta o desplaza la culpa (“todos lo hacen”, “me provocaron”).
  • Al redefinir el hecho, cree poder responder “no” sin sentir amenaza.

4) Presión situacional y gestión de imagen: cooperar para “parecer inocente”

  • Evitar sospechas: teme que negarse se lea como “admisión tácita”; acepta para mantener apariencia de colaboración.
  • Normas/expectativas del entorno: familia, pareja, empleador, comunidad —“quien nada debe, nada teme”— empujan a decir que sí.
  • Economía reputacional: el “sí” inmediato compra tiempo, reduce presión social y desplaza la narrativa (“yo colaboro, tú desconfías”).

Riesgos técnicos

  • Voluntariedad contaminada (aceptación por presión).
  • Expectativas irreales (“si sale bien, se termina todo”).
  • Manejo profesional: verificar ausencia de coacción, reencuadrar expectativas y, si la presión persiste, no proceder.

5) La apuesta al error: expectativas sobre fallos e inconsistencias

  • Conocimiento de límites: sabe (o cree saber) que existen falsos positivos/negativos e inconclusos; apuesta a esa varianza.
  • Dependencia del desempeño: confía en que el día, el entorno o el examinador produzcan ruido suficiente.
  • Respuesta profesional: elevar higiene de señal (condiciones, cronometraje, control de artefactos) y reconocer incertidumbre en el informe sin sobredimensionar el hallazgo.

6) Estrategia legal: cuándo y para qué puede interesar

  • Táctica defensiva: un resultado favorable puede sembrar duda extrajudicial (opinión pública, negociación), aun si no es prueba formal.
  • Negociación (plea/mediación): resultados “no reactivos” se usan como palanca; adversos, como moneda para cerrar acuerdos.
  • Advertencia: los abogados responsables no basan la estrategia solo en el polígrafo; lo integran con otras evidencias y contexto.

7) Qué debe hacer el examinador: pre-test, test y post-test ante estas motivaciones

Pre-test

  • Psychoeducation breve: qué registra el polígrafo, qué no, y límites.
  • Confirmar comprensión literal de cada pregunta (repetición verbatim).
  • Detectar ambigüedades semánticas y convertirlas en ítems operativos (tiempo/lugar/conducta).
  • Documentar confusores (sueño, dolor, medicación declarada, idioma).

Test

  • Estandarizar: intervalos regulares, mínima conversación, notas de evento (tos, ajustes, ruido).
  • Observar coherencia intercanal (respiración/EDA/cardio) y replicación en series.
  • Repetir serie cuando la calidad lo exija (no “forzar” interpretaciones).

Post-test

  • Scoring según la técnica aplicada y revisión técnica/entre pares si procede.
  • Comunicación neutral del hallazgo: reacciones significativas / no significativas / inconcluso.
  • Ofrecer rutas: mediación/terapia, verificación documental/forense digital, o no continuar si no hay base.

8) Tipologías prácticas y cómo gestionarlas (tabla)

Tipología Señal distintiva Riesgo para la validez Intervención del examinador
Hiperseguro “Puedo controlarme” / calma sobreactuada Patrones no naturales, artefactos QA/QC estricto; pausas breves; repetir series si hay ruido
Minimizador Redefine el hecho (“no cuenta”) Respuestas literales sesgadas Reformular a conductas específicas con fechas/lugares
Apostador al error “Siempre fallan” Búsqueda de inconcluso Condiciones óptimas; explicar criterios de calidad
Intimidado Acepta por presión externa Voluntariedad cuestionable Verificación de consentimiento libre; si no, no examinar
Buscador de cierre “Quiero terminar ya” Expectativas mágicas Reencuadre de alcance y límites; acuerdo de uso del informe

 

9) Mini-casos aplicados (anónimos)

Caso A — “Sí” por imagen pública
Figura local acepta para frenar rumores. Pre-test evidencia presión del entorno; se pacta confidencialidad y uso limitado. Examen: calidad adecuada; no reacciones significativas. Comunicación neutral; decide publicar un resumen consensuado y abrir auditoría independiente.

Caso B — Hiperconfianza en contramedidas
Declara haber “practicado” respiración. Durante test, pneumo mecánico y artefactos de movimiento → series repetidas con instrucción clara. Resultado: inconcluso por calidad; se recomienda ruta de corroboración.

Caso C — Autoengaño semántico
“Solo chats, no infidelidad.” Pre-test convierte el tema en tres ítems operativos (mensajes con contenido sexual; envío/recepción; rango de fechas). Hallazgo: reacciones significativas en 2/3 relevantes. Pareja opta por terapia y acuerdos de transparencia.

10) Errores frecuentes y cómo evitarlos

Error Consecuencia Prevención
Tomar el “sí” como prueba de inocencia Conclusiones sesgadas El gesto no valida el contenido; mirar patrones
Preguntas morales/ambiguas Baja validez Ítems operativos (tiempo/lugar/conducta)
Coaccionar o amenazar Invalida el proceso Confirmar voluntariedad; detener si hay presión
Ignorar confusores Artefactos y falsos hallazgos Checklist QA/QC; reprogramar si procede
Informes taxativos Vulnerabilidad ética/técnica Redacción neutral, reconocer incertidumbre

 

11) Conclusión

Que una persona potencialmente culpable acepte un polígrafo no es contradictorio: responde a sesgos, estrategias reputacionales, apuestas al error y, a veces, búsqueda de cierre. La práctica profesional convierte ese “sí” en algo útil y ético solo si el proceso se apoya en voluntariedad real, preguntas operativas, estandarización, control de calidad y comunicación neutral integrada con otras evidencias o decisiones (mediación, verificación, intervención terapéutica).

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