Impacto del nerviosismo en los resultados poligráficos: mitos y realidades

Tabla de contenidos

  1. Qué mide realmente un polígrafo (y qué no)
  2. Nerviosismo vs. engaño: cómo se diferencian en los registros
  3. Cómo trabaja el examinador: del pre-test al dictamen técnico
  4. Por qué podrías estar nervioso (y por qué eso no te condena)
  5. ¿Puede la ansiedad afectar el resultado? Sí—pero así se mitiga
  6. Preparación responsable: antes, durante y después del examen
  7. Mitos frecuentes y realidades técnicas
  8. Si el resultado sale adverso: opciones y buenas prácticas
  9. Mini-caso aplicado (anónimo)
  10. Conclusión

1) Qué mide realmente un polígrafo (y qué no)

Un examen con polígrafo no “detecta mentiras”. Registra cambios psicofisiológicos ante estímulos verbales estandarizados y compara patrones relativos entre preguntas relevantes (ligadas al hecho) y controles/comparadoras. Los canales habituales:

  • Respiración (pneumo): amplitud, ritmo, inhibiciones breves.
  • Actividad electrodérmica (EDA/GSR): variaciones de conductancia por activación simpática.
  • Cardiovascular: microcambios de pulso y latencias.

Lo decisivo no es “estar nervioso”, sino cuándo aparece la reacción, ante qué ítem y cómo se replica con coherencia intercanal.

2) Nerviosismo vs. engaño: cómo se diferencian en los registros

Idea clave: la ansiedad general eleva el “tono” (estado tónico) pero no suele producir picos fásicos sincronizados con una pregunta específica. El engaño (o la percepción de amenaza ligada al ítem) tiende a producir reactividad estímulo-bloqueada.

Rasgo Ansiedad/Nerviosismo Reactividad ligada a engaño/amenaza del ítem
Temporalidad Fluctuación difusa y sostenida Picos fásicos alineados a la presentación del ítem relevante
Topografía Cambios globales (respiración algo irregular, tono EDA elevado) Convergencia EDA + inhibición respiratoria breve ± cambios cardio
Replicación Irregular; puede disminuir con habituación Repetible en 2–3 series ante el mismo ítem
Respuesta a aclaraciones Mejora al aclarar dudas Se mantiene si el hecho sigue siendo amenazante

El nerviosismo “de base” se gestiona con protocolo; la reactividad ítem-específica sustenta el juicio técnico.

3) Cómo trabaja el examinador: del pre-test al dictamen técnico

  1. Pre-test (clínico-técnico):
    • Consentimiento y psicoeducación (“qué mide y qué no”).
    • Revisión de condiciones (sueño, dolor, medicación declarada, cafeína, idioma).
    • Ensayo de cada pregunta hasta confirmar comprensión literal (verbatim).
    • Ajuste de wording para eliminar ambigüedades que disparan ansiedad no pertinente.
  2. Adquisición (test):
    • Series con intervalos regulares y mínima conversación.
    • Notas de evento (tos, ajustes, ruidos) para interpretar artefactos.
    • Repetición de series si la calidad cae.
  3. Post-test:
    • Scoring conforme a la técnica (p. ej., CQT, CIT).
    • Evaluación de coherencia intercanal y replicación.
    • Dictamen neutral: reacciones significativas / no significativas / inconcluso.
    • Archivo con QA/QC y cadena de custodia.

4) Por qué podrías estar nervioso (y por qué eso no te condena)

Motivos típicos y manejo técnico:

  • Primera vez / miedo al procedimiento: se amortigua con explicación y ensayo de preguntas.
  • Temor a ser malinterpretado: se reduce al acotar las preguntas a tiempo-lugar-conducta.
  • Riesgo laboral percibido: se separa el “qué evalúa” del “qué decide la empresa”; enfoque técnico, no punitivo.
  • Rasgo ansioso o historia de pánico: declarar en pre-test; habilitar pausas y entorno estable.

5) ¿Puede la ansiedad afectar el resultado? Sí—pero así se mitiga

: una ansiedad muy alta puede introducir ruido o generar un inconcluso si la señal es inestable.
No: la ansiedad por sí sola no “fabrica” el patrón consistente y ítem-dependiente que sustentaría un dictamen de reactividad significativa.

Herramientas de mitigación (responsables):

  • Pre-test más largo para desmitificar y estabilizar.
  • Reformulación de ítems hasta comprensión literal.
  • Micropausas y control ambiental (temperatura, ruidos).
  • Repetición de una serie si hubo artefactos.
  • Reprogramar si hay enfermedad aguda, dolor intenso o privación severa de sueño.

6) Preparación responsable: antes, durante y después del examen

Antes (24–48 h):

  • Mantén tu rutina (comer, dormir, actividad).
  • Evita alcohol y sobrecarga de cafeína/energéticos.
  • Lleva tu medicación habitual y declárala; no introduzcas fármacos nuevos “para dormir”.

El día del examen:

  • Llega con tiempo, usa ropa cómoda.
  • Pregunta todo lo necesario; si algo no es claro, pide reformulación.
  • Respira de forma natural. Si te ayuda: 3–4 ciclos de inhalar 4 s / exhalar 6 s solo entre series (no intentes “llevar el ritmo” del registro).

Después:

  • Comprende que el resultado puede ser significativo / no significativo / inconcluso.
  • Si hay duda técnica, lo correcto es repetir o complementar, no “forzar” una conclusión.

7) Mitos frecuentes y realidades técnicas

Mito Realidad
“Estar nervioso te hace fallar.” La ansiedad basal se gestiona; lo crítico es la reactividad sincronizada con un ítem y su replicación.
“El software decide solo.” El software ayuda; decide el criterio profesional con QA/QC.
“Controla la respiración y pasarás.” La respiración mecánica deja huella artificial y puede llevar a inconcluso.
“Si me niego, parezco culpable; si acepto, paso seguro.” Voluntariedad libre; aceptar no garantiza nada: cuenta la calidad técnica y el diseño de preguntas.

 

8) Si el resultado sale adverso: opciones y buenas prácticas

  • Pide explicación técnica (calidad, coherencia, replicación).
  • Si hubo artefactos o condiciones subóptimas, solicita repetición bajo mejores parámetros.
  • Considera evidencia complementaria (auditoría, logs, entrevistas) antes de decisiones de alto impacto.
  • Recuerda: en muchos ámbitos el polígrafo no es prueba directa; su valor es orientativo dentro de un conjunto.

9) Mini-caso aplicado (anónimo)

Contexto: empleado novato, alta ansiedad declarada; supuesto acceso indebido a cajetín el 10/09 18:00–18:20.
Pre-test: psicoeducación + reformulación a tiempo-lugar-conducta; se extiende el pre-test 10 minutos y se ensayan ítems.
Adquisición: 3 series; se repite la 2ª por tos (evento anotado).
Hallazgo: tónica ansiosa moderada, pero sin picos fásicos en relevantes; EDA plana respecto a controles; coherencia intercanal no sugiere reactividad.
Dictamen: no significativo; se recomienda cierre con verificación documental.

10) Conclusión

La nerviosidad existe y es esperable, pero no es sinónimo de engaño. Un examen bien diseñado y ejecutado distingue entre una ansiedad difusa y la reactividad ítem-específica que fundamenta un dictamen técnico. Prepararte con rutina estable, claridad de preguntas y colaboración es más eficaz que cualquier “truco”. La calidad metodológica—no la ausencia de nervios—es lo que vuelve defendible el resultado.

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