| |

Autoengaño: por qué nos mentimos y cómo afecta a la evaluación de credibilidad

Tabla de contenidos

  1. Qué es el autoengaño: definición operativa
  2. Motores del autoengaño: de la disonancia al razonamiento motivado
  3. Señales de que me miento (y por qué son tan difíciles de ver)
  4. Costes del autoengaño: mente, cuerpo y decisiones
  5. ¿Decirse la verdad siempre ayuda? Cómo hacerlo sin dañarse
  6. Autoengaño y evaluación de credibilidad: implicaciones en entrevistas y poligrafía
  7. Tabla de mecanismos → indicadores → intervenciones
  8. Mini-casos aplicados (salud, trabajo, relación)
  9. Conclusiones prácticas y éticas

1) Qué es el autoengaño: definición operativa

Autoengaño = sostener voluntaria o semivoluntariamente una interpretación de la realidad que minimiza conflictos con nuestra autoimagen o intereses inmediatos, evitando integrar evidencias disonantes.
No es un simple “error honesto” ni una mentira cínica a terceros: suele nacer de mecanismos de protección (del ego, de la identidad, del vínculo) y se mantiene por sesgos cognitivos y recompensas a corto plazo (alivio de ansiedad, preservación de status).

2) Motores del autoengaño: de la disonancia al razonamiento motivado

  • Disonancia cognitiva: cuando hechos y valores colisionan (“soy responsable” vs. “estafé horas”), la mente reduce disonancia reencuadrando: “solo fue por presión”.
  • Razonamiento motivado: evaluamos la evidencia según nuestro deseo de que sea verdadera; pedimos “pruebas imposibles” a lo que no nos gusta y tragamos lo afín sin escrutinio.
  • Defensas del ego (negación, minimización, proyección): evitan vergüenza/culpa a corto plazo, cronifican problemas a medio.
  • Identidad (yo narrativo): preferimos una historia coherente a una cierta; el relato manda sobre el dato.
  • Hábitos y refuerzos: si mentirme me ahorra conflicto hoy, es más probable que repita mañana.

Esquema de mantenimiento:

  1. Disonancia → 2) Reencuadre/omisión → 3) Alivio → 4) Reforzamiento → 5) Filtrado sesgado de nueva evidencia.

3) Señales de que me miento (y por qué son tan difíciles de ver)

  • Lenguaje: eufemismos (“ajustar cifras”), pasivas impersonalizantes (“se cometieron errores”), condicionales hipotéticos para hechos ya ocurridos.
  • Patrones atencionales: evito datos verificables (fechas, cantidades), sobre-enfatizo intenciones (“mi intención era…”).
  • Incongruencias: narrativas muy pulidas y estables con poca huella episódica (sensorialidad, imprevistos).
  • Somático: insomnio por rumiación, cefaleas tensionales, cambios vegetativos cuando el tema tabú aparece.
  • Metacognición: cero curiosidad por contra-evidencia; hostilidad ante preguntas neutras.

Difícil de ver porque: a) reduce ansiedad (se siente bien), b) amigos/familia acomodan el relato, c) vivimos en burbujas informativas que retroalimentan.

4) Costes del autoengaño: mente, cuerpo y decisiones

  • Decisiones peores: posponer tratamientos, inversiones inadecuadas, mantener vínculos tóxicos.
  • Carga emocional: la disonancia acumulada deriva en ansiedad, irritabilidad, episodios de llanto “sin motivo”, apatía.
  • Fisiología: hiperactivación simpática sostenida (sueño fragmentado, bruxismo, dispepsia).
  • Ética relacional: terceros asumen las consecuencias; erosiona confianza y reputación.

5) ¿Decirse la verdad siempre ayuda? Cómo hacerlo sin dañarse

Sí, pero cómo importa:

  • Gradualidad: pasar de “todo va bien” a “he arruinado mi vida” rompe. Mejor “¿qué dato duro estoy evitando hoy?”
  • Operativizar: convertir juicios globales en hechos (importe, fecha, persona).
  • Compasión informada: el objetivo no es castigarse, es recuperar agencia; reconocer función protectora que tuvo el autoengaño y sustituirla por conductas verificables.
  • Tercer ojo: contrastar con alguien que no premie la complacencia (terapeuta, supervisor, colega crítico).

6) Autoengaño y evaluación de credibilidad: implicaciones en entrevistas y poligrafía

Entrevista

  • Preguntas operativas (tiempo-lugar-conducta) reducen espacio para relatos auto-protectores difusos.
  • Periferia verificable (detalles neutrales) detecta rigidez narrativa.
  • Carga proporcional (orden inverso, cronologías cruzadas) sin castigar al veraz; pausas y psicoeducación reducen arousal tónico.

Poligrafía (enfoque EPA)

  • Pre-test: psicoeducación, derechos, recogida de medicación/condiciones, confirmación verbatim de preguntas; clarificar “además de lo ya indicado…” para temas del pasado y evitar reactividad espuria por culpa.
  • Test: buscar reacciones estímulo-dependientes (temporalidad + coherencia intercanal + replicación); documentar notas de evento; repetir series si artefactos.
  • Post-test: informe neutral (significativo / no significativo / inconcluso), integrar con evidencia externa. Ética: aceptar inconcluso antes que forzar.

7) Tabla de mecanismos → indicadores → intervenciones

Mecanismo Indicadores conversacionales/fisiológicos Intervenciones útiles
Disonancia cognitiva Justificaciones reactivas, eufemismos; somático leve (suspiros, micro-pausas) Anclar en hechos (T-L-C); pedir ejemplo concreto; pausa regulatoria
Razonamiento motivado Petición de pruebas imposibles a lo disonante; credulidad con lo afín Presentar contra-ejemplo simétrico; invitar a criterios de falsación
Negación/minimización “No fue para tanto”, “todos lo hacen” Escala de magnitudes y línea temporal; consecuencias verificables
Identidad narrativa rígida Relato idéntico, sin sensorialidad ni contingencias Explorar periferia (detalles fríos); preguntas de orden inverso
Evitación por vergüenza Respuestas en pasiva, cambio de tema, humor defensivo Normalizar emoción, separar valor personal de hecho concreto; permiso para pausar

8) Mini-casos aplicados

Caso 1 — Salud (diabetes y “solo es un antojito”):
Paciente minimiza ingestas; registros continuos de glucosa contradicen. Se exploran hechos (frecuencia/gramos) y se reconoce función del dulce (regulación emocional). Se sustituye por rutina de merienda con verificación (foto/registro). Disminuyen picos y la ansiedad: decir la verdad a uno mismo permitió intervenir.

Caso 2 — Trabajo (horas y productividad):
Empleado atribuye bajo rendimiento a “reuniones”. Análisis muestra 2 h/día en redes. Entrevista convierte juicio global en bloques de 30’ y tareas con entregables; tras dos semanas, mejora KPI y baja estrés. El autoengaño era de control: la estructura devolvió agencia.

Caso 3 — Pre-empleo con polígrafo (seguridad privada):
Candidato reconoce en pre-test consumo de cannabis hace 3 años que ocultaba por vergüenza. Se reformula (“además de lo ya indicado… en los últimos 24 meses…”). Chart limpio: no significativo. La verdad operativa evitó reactividad por culpa.

9) Conclusiones prácticas y éticas

  • Nos mentimos para proteger identidad, reducir miedo o conservar control. Funciona hoy, cobra peaje mañana.
  • Las señales no son “caras de culpable”, sino lenguaje, estructura del relato y evitación de datos duros.
  • Decirse la verdad exige gradualidad, operativizar, compasión y contraste con realidades verificables.
  • En entrevistas y poligrafía, el antídoto no es la presión, sino el método: preguntas claras, exploración de periferia verificable, manejo ético de la carga y QA/QC riguroso.
  • La autenticidad no es flagelación: es alineación entre lo que hacemos, lo que decimos y lo que medimos. Ahí nace la confianza —también la defendibilidad de nuestras conclusiones.

 

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *