Autoengaño: por qué nos mentimos y cómo afecta a la evaluación de credibilidad
Tabla de contenidos
- Qué es el autoengaño: definición operativa
- Motores del autoengaño: de la disonancia al razonamiento motivado
- Señales de que me miento (y por qué son tan difíciles de ver)
- Costes del autoengaño: mente, cuerpo y decisiones
- ¿Decirse la verdad siempre ayuda? Cómo hacerlo sin dañarse
- Autoengaño y evaluación de credibilidad: implicaciones en entrevistas y poligrafía
- Tabla de mecanismos → indicadores → intervenciones
- Mini-casos aplicados (salud, trabajo, relación)
- Conclusiones prácticas y éticas
1) Qué es el autoengaño: definición operativa
Autoengaño = sostener voluntaria o semivoluntariamente una interpretación de la realidad que minimiza conflictos con nuestra autoimagen o intereses inmediatos, evitando integrar evidencias disonantes.
No es un simple “error honesto” ni una mentira cínica a terceros: suele nacer de mecanismos de protección (del ego, de la identidad, del vínculo) y se mantiene por sesgos cognitivos y recompensas a corto plazo (alivio de ansiedad, preservación de status).
2) Motores del autoengaño: de la disonancia al razonamiento motivado
- Disonancia cognitiva: cuando hechos y valores colisionan (“soy responsable” vs. “estafé horas”), la mente reduce disonancia reencuadrando: “solo fue por presión”.
- Razonamiento motivado: evaluamos la evidencia según nuestro deseo de que sea verdadera; pedimos “pruebas imposibles” a lo que no nos gusta y tragamos lo afín sin escrutinio.
- Defensas del ego (negación, minimización, proyección): evitan vergüenza/culpa a corto plazo, cronifican problemas a medio.
- Identidad (yo narrativo): preferimos una historia coherente a una cierta; el relato manda sobre el dato.
- Hábitos y refuerzos: si mentirme me ahorra conflicto hoy, es más probable que repita mañana.
Esquema de mantenimiento:
- Disonancia → 2) Reencuadre/omisión → 3) Alivio → 4) Reforzamiento → 5) Filtrado sesgado de nueva evidencia.

3) Señales de que me miento (y por qué son tan difíciles de ver)
- Lenguaje: eufemismos (“ajustar cifras”), pasivas impersonalizantes (“se cometieron errores”), condicionales hipotéticos para hechos ya ocurridos.
- Patrones atencionales: evito datos verificables (fechas, cantidades), sobre-enfatizo intenciones (“mi intención era…”).
- Incongruencias: narrativas muy pulidas y estables con poca huella episódica (sensorialidad, imprevistos).
- Somático: insomnio por rumiación, cefaleas tensionales, cambios vegetativos cuando el tema tabú aparece.
- Metacognición: cero curiosidad por contra-evidencia; hostilidad ante preguntas neutras.
Difícil de ver porque: a) reduce ansiedad (se siente bien), b) amigos/familia acomodan el relato, c) vivimos en burbujas informativas que retroalimentan.
4) Costes del autoengaño: mente, cuerpo y decisiones
- Decisiones peores: posponer tratamientos, inversiones inadecuadas, mantener vínculos tóxicos.
- Carga emocional: la disonancia acumulada deriva en ansiedad, irritabilidad, episodios de llanto “sin motivo”, apatía.
- Fisiología: hiperactivación simpática sostenida (sueño fragmentado, bruxismo, dispepsia).
- Ética relacional: terceros asumen las consecuencias; erosiona confianza y reputación.

5) ¿Decirse la verdad siempre ayuda? Cómo hacerlo sin dañarse
Sí, pero cómo importa:
- Gradualidad: pasar de “todo va bien” a “he arruinado mi vida” rompe. Mejor “¿qué dato duro estoy evitando hoy?”
- Operativizar: convertir juicios globales en hechos (importe, fecha, persona).
- Compasión informada: el objetivo no es castigarse, es recuperar agencia; reconocer función protectora que tuvo el autoengaño y sustituirla por conductas verificables.
- Tercer ojo: contrastar con alguien que no premie la complacencia (terapeuta, supervisor, colega crítico).
6) Autoengaño y evaluación de credibilidad: implicaciones en entrevistas y poligrafía
Entrevista
- Preguntas operativas (tiempo-lugar-conducta) reducen espacio para relatos auto-protectores difusos.
- Periferia verificable (detalles neutrales) detecta rigidez narrativa.
- Carga proporcional (orden inverso, cronologías cruzadas) sin castigar al veraz; pausas y psicoeducación reducen arousal tónico.
Poligrafía (enfoque EPA)
- Pre-test: psicoeducación, derechos, recogida de medicación/condiciones, confirmación verbatim de preguntas; clarificar “además de lo ya indicado…” para temas del pasado y evitar reactividad espuria por culpa.
- Test: buscar reacciones estímulo-dependientes (temporalidad + coherencia intercanal + replicación); documentar notas de evento; repetir series si artefactos.
- Post-test: informe neutral (significativo / no significativo / inconcluso), integrar con evidencia externa. Ética: aceptar inconcluso antes que forzar.
7) Tabla de mecanismos → indicadores → intervenciones
| Mecanismo | Indicadores conversacionales/fisiológicos | Intervenciones útiles |
| Disonancia cognitiva | Justificaciones reactivas, eufemismos; somático leve (suspiros, micro-pausas) | Anclar en hechos (T-L-C); pedir ejemplo concreto; pausa regulatoria |
| Razonamiento motivado | Petición de pruebas imposibles a lo disonante; credulidad con lo afín | Presentar contra-ejemplo simétrico; invitar a criterios de falsación |
| Negación/minimización | “No fue para tanto”, “todos lo hacen” | Escala de magnitudes y línea temporal; consecuencias verificables |
| Identidad narrativa rígida | Relato idéntico, sin sensorialidad ni contingencias | Explorar periferia (detalles fríos); preguntas de orden inverso |
| Evitación por vergüenza | Respuestas en pasiva, cambio de tema, humor defensivo | Normalizar emoción, separar valor personal de hecho concreto; permiso para pausar |
8) Mini-casos aplicados
Caso 1 — Salud (diabetes y “solo es un antojito”):
Paciente minimiza ingestas; registros continuos de glucosa contradicen. Se exploran hechos (frecuencia/gramos) y se reconoce función del dulce (regulación emocional). Se sustituye por rutina de merienda con verificación (foto/registro). Disminuyen picos y la ansiedad: decir la verdad a uno mismo permitió intervenir.
Caso 2 — Trabajo (horas y productividad):
Empleado atribuye bajo rendimiento a “reuniones”. Análisis muestra 2 h/día en redes. Entrevista convierte juicio global en bloques de 30’ y tareas con entregables; tras dos semanas, mejora KPI y baja estrés. El autoengaño era de control: la estructura devolvió agencia.
Caso 3 — Pre-empleo con polígrafo (seguridad privada):
Candidato reconoce en pre-test consumo de cannabis hace 3 años que ocultaba por vergüenza. Se reformula (“además de lo ya indicado… en los últimos 24 meses…”). Chart limpio: no significativo. La verdad operativa evitó reactividad por culpa.
9) Conclusiones prácticas y éticas
- Nos mentimos para proteger identidad, reducir miedo o conservar control. Funciona hoy, cobra peaje mañana.
- Las señales no son “caras de culpable”, sino lenguaje, estructura del relato y evitación de datos duros.
- Decirse la verdad exige gradualidad, operativizar, compasión y contraste con realidades verificables.
- En entrevistas y poligrafía, el antídoto no es la presión, sino el método: preguntas claras, exploración de periferia verificable, manejo ético de la carga y QA/QC riguroso.
- La autenticidad no es flagelación: es alineación entre lo que hacemos, lo que decimos y lo que medimos. Ahí nace la confianza —también la defendibilidad de nuestras conclusiones.